De coloquios y pruebas

Querido diario: Hoy fue un día muy especial. Un día coloquial, podríamos decir, pues empezó con un coloquio en el DCC donde dos estudiantes de magíster expusieron brevemente sobre sus áreas de investigación.

Todo muy simpático, incluyendo a Juan Pablo “Osmosis Jones” Canepa repartiendo Tablet-PC a los inocentes para que tomáramos apuntes usando OneNote, aunque debíamos hacer las preguntas en un foro. “Qué sofisticado”, era el pensamiento general, “hacer preguntas vía web”. Sin embargo, volví a tierra cuando puse una pregunta, y diez segundos más tarde el tipo que estaba adelante interrumpió al expositor para leerla en voz alta. No sólo me demoré más en escribirla que lo que él tardó en leerla, sino que además perdí el hilo de la presentación, por lo que terminé saliendo disconforme de una tecnología que no conocía, y por la que los ejecutivos con cara de nuestra-empresa-está-a-su-servicio (y su billetera al nuestro) (como el de la foto en la página de OneNote) babearían en una reunión.

Después almorcé con el ayudante de autómatas (que fue quien me invitó al coloquio) y conversamos sobre su área de investigación, que son más cositas sobre bases de datos y las peripecias que se puede hacer ahí. Tras la ayudantía, a la que fui el único asistente -curiosa práctica que se repite los días de entrega de tarea- partí a matemáticas con escala en el baño, y me fui a cuidar una prueba de Cálculo I, no sin antes perderme y haber llegado a la sala D104 cuando en realidad tenía que ir a la 104 a secas. Claro, con la cercanía y la costumbre uno parte a bachi (donde están las salas D), pero cuando pregunté y fui avisado del error corregí ipso-facto el desperfecto yendo hacia ese sub-mundo llamado Ingeniería Comercial (pos hombre). ¡Qué Facultad con más plata, y tienen un notable home como título en portada!

Cuidar pruebas ahí ha sido agradable las dos veces en que lo he hecho. La gente está lo suficientemente separada como para que sea muy difícil la copia, y además nadie parece interesado en intercambiar opiniones con los compañeros, aunque dos o tres quisieron fiarse de la calculadora, tras lo cual la inquisición llegó ávida a sus puestos a apuntar con el dedo la última línea del enunciado, donde se establece con claridad que no se puede usar ninguna evolución del ábaco.

La línea anterior a ésa dice que no se puede hacer preguntas, pero es un estándar de facto omitir su cumplimiento, así que varias veces anduve paseando aquí y allá explicando una y otra vez que “usando potencias de (x-1)” significa que el desarrollo de Taylor lo tenían que hacer en torno a 1, etc.

*uta que es difícil cuando una niña particularmente atractiva te llama para preguntarte algo. Sobre todo cuando su rostro tiene esa expresión de seriedad-concentración, esbozos de disconformidad y un mal genio que de vez en cuando no puede ocultar (que para mí significa sexy). Para colmo, el aroma de su pelo subía refrescante y quería cerrarme los ojos, aunque los suyos, fijos y determinados, los abrieron tras haberlos atrapado.

Con la tranquilidad de haber pasado un rato agradable caminé al DCC a entregar la tarea de autómatas, pero como cincuenta minutos de atraso significaban que todo estaba cerrado, salí hacia el metro con un compañero ingeniero-computín que estaba ahí esperando nada. Conversamos, me recomendó ramos, y me despedí de él sintiéndome más motivado que nunca por estudiar todas estas cosas que me gustan muchísimo y que antes, por uno u otro motivo, no había encontrado.

PS: Parece que territory es la palabra en inglés más larga que se puede escribir usando una sola fila de un teclado (QWERTY, por cierto)

PPS: Quiero un este regalo.

3 comments ↓

#1 Alvaro on 10.26.07 at 22:43

Es curioso leerte en plan diario de vida, pero efectivamente es así. El comentario de la escala en el baño quizás sobraba, pero en fin. Aunque sólo te interese a ti, comentaré que hoy en med tuve una visión epifánica: en un patio interior iluminado por una luz amarillo-verdosa, pero aun así solar, las estudiantes de medicina vestidas con ropa primaveral, más delgada y más corta, bellas, jóvenes, lozanas. Una visión esplendorosa, como estar en un bosque lleno de ninfas.

Bueno, hay que conformarse con algo.

#2 Kore on 10.29.07 at 03:02

Jajaja… Al leer ese comentario de Alvaro me pareció experimentar un dejà vu. Me parece haber estado en un tal patio interior con una iluminación extraña y privilegiada, aunque algo expuesto.

Era ideal pa ir a mostrarse!

pd: Les tengo alergia a mis “vecinos posom” de facultad…
En realidad, tengo envidia de la plata que tienen y de esos plasmas que cuelgan de sus patios y ni miran al pasar… =C
Me desespera tenerlos respirando tan cerca y sin embargo sentirlos tan lejanos.

Eso fue un retazo de “confesiones que no quiero hacer”. =)

#3 Isa on 10.29.07 at 12:49

Oh, qué novedoso darme cuenta de que también tienes vida xD Que asistes a coloquios interesantes (¿o no tanto?), que vas al baño, que caminas hacia una sala pero te equivocas y vas a otra… suena parecido a mi vida universitaria, con la diferencia de que yo no asisto a coloquios y… no estudio en la Ponti Cato :-P

Ah, y me parece digno de comentar que te PAGUEN por ir a cuidar una prueba a Ingeniería Comercial y que más encima una niña bonita y sexy te haga una pregunta y que use un champú cuyo olor dura todo el día y tú puedas olerlo! Debo reconocer que siento un dejo de envidia creciendo en mi interior… :-P

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