Puntajes y oportunidad

Ayer, mientras leía noticias sobre los resultados de la PSU y las estadísticas y análisis que le siguen, no pude dejar de plasmar mi descontento en unas palabras que envié a Cartas al Director de La Tercera, pero que no publicaron (hoy, al menos).

Álvaro me comentaba que no estoy diciendo nada nuevo, y en realidad es algo que todos sabemos, incluso la Ministra de Educación:

(…) porque en Chile lamentablemente las condiciones socioeconómicas influyen en los resultados, y este éste es un sistema que está muy segregado.

(Fuente: La Tercera)

Por otra parte, Nicolás (Rivera) —compañero de la U y alguien que seguramente ve la PSU con más cercanía que Álvaro— me comentaba un día antes que “le putea ver la lista de colegios top”, pues “vienen de puras comunas lindas”.

Cuento nuevo o viejo, creo que de todas maneras no hace mal mencionarlo y conversarlo. Comparto entonces la carta, aunque sólo termine descargando un poco de rabia.

Señor director:

“Si se analizan los datos de los últimos tres años, la conclusión es que se mantiene la tendencia de que los estudiantes más ricos se llevan los mejores puntajes.” (La Tercera, sábado 22 de diciembre, pág. 80)

Con el argumento simple pero poderoso del sentido común podríamos aventurarnos y decir que ha sido así no sólo desde hace unos años, sino desde los inicios de la extinta Prueba de Aptitud Académica. Pues ¿cuándo fue distinto? ¿Cuándo ricos y pobres pelearon palmo a palmo los lugares de privilegio en las universidades de prestigio?

Sí, hay excepciones. Hay quienes a base de talento personal y sacrificio familiar logran colarse entre las filas destinadas a la elite, en medio de coetáneos que en regalos de navidad recibirán los ingresos mensuales de su casa, aguinaldo incluido.

Pensad que un resentido escribe estas líneas. Puedo vivir con eso. Con lo que no puedo vivir es con la idea de que la mensualidad promedio de un colegio top-100 terminaría por dejar en la calle a una familia de escasos recursos, sin mencionar que hasta la más triste de las universidades duplicará -por lo bajo- el tamaño del billete de entrada, pues hoy por hoy el requisito honesto de ingreso a la Educación Superior se reparte entre el sobrevalorado pero pasajero puntaje, y el sutil pero perenne arancel.

PS: aprobé el TOEIC, gracias Corfo. ¿Y ahora qué?

6 comments ↓

#1 Isa on 12.23.07 at 15:36

Y ahora, nada, sólo esperar el certificado. Nunca se dijo que el resultado daría algo concreto como una beca para la u o un mejor trabajo, así que no te quedes esperando :-P Es sólo el orgullo de obtener un buen puntaje, muy bueno en realidad, mucho mejor que el obtenido por personas (no diré nombres) que estudian inglés profesionalmente o que han vivido en un país de habla inglesa! Así que congratulations :D

Ah, y “éste” ya no lleva tilde según las nuevas normas de la RAE; o sea, puede llevar o no llevar, así que lo escrito por el periodista de La Tercera citando a la ministra Provoste no está malo ;)

#2 Pily on 12.23.07 at 15:58

i) Nada nuevo. No me sorprenden los resultados, no me sorprende que “la chica mejor puntaje ponderado” provenga de un colegio Particular, no me sorprende que destaquen historias como la de los cuicos gemelos Puntaje Nacional en Matemática. Sin embargo, si todo esto no me sorprende… aún no entiendo por qué sigo emputeciéndome.

ii) No sabía que habías dado esa “prueba” que calificaba tu inglés by Corfo. Felicidades… ¿viene algún beneficio ahora? Supongo que no.

#3 Jano on 12.23.07 at 17:00

@Isa: soy un purista.

@Pily: viene un cartón. Y orgullo, como decían.

#4 Isa on 12.31.07 at 10:41

Yo también, pero me adapto a las nuevas realidades, jejeje.

¿Cuándo llegarán los cartones del TOEIC?

#5 Jano on 01.01.08 at 11:01

¿Llegarán?

#6 Andrea on 01.08.08 at 18:11

Yo vengo de un colegio de “comuna linda”, y con conocimiento de causa te puedo decir que la plata no te compra el ingreso a una buena Universidad. Es verdad, ayuda (siempre puedes entrar a una privada de esas bien caras, o pagarte el preu de moda), pero va un poco más allá de eso. Tengo compañeros que estuvieron en preu 3° y 4°, y que aun así no entraron a donde querían ni mucho menos.

Estamos de acuerdo en que la distribución de las oportunidades no es la deseable, porque efectivamente con plata te puedes comprar oportunidades, pero el colegio ABC1 no es completamente determinante. También influyen en tu desempeño las ganas de ser alguien en la vida y de saber que eso no es fácil (para nadie es fácil, ni para los “niñitos cuicos”) y que requiere esfuerzo. Porque por más que entres a una Universidad cualquiera, es tu calidad como persona la que influye más fuertemente en tu calidad como profesional.

El mundo es injusto, es cierto. Pero nosotros estamos en el momento y en el lugar desde el cual podemos empezar a hacer algo.

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