Archive for the ‘Personal’ Category

Cosas que pueden pasar en 30 días 1

Hace un mes escribí por última vez en este blog, y fue para avisar que estaba enfermo. A partir de ahí las cosas no mejoraron, pues la enfermedad se mantuvo y el estrés se hizo notar cada vez más. Mi última parte del semestre fue horrible, bajé mucho las notas y tenía una sensación general [...]

Enfermedad 12

Hoy fui al médico, y supe que mi inocente resfrío común de la semana pasada pasó a ser una linda bronquitis aguda. Saldo: 8 lucas en remedios (con descuento) (más uno de 6 lucas que todavía no he comprado), 4 días de cama, y la conveniente recomendación de no estudiar mucho ni realizar actividades académicas [...]

De puño y letra 0

Ordenando cachureos dí con unos cuadernos antiguos, en los que me encontré sorpresas, buenas y malas.
Aprovechando el estado de ánimo depresivo —y el día— comparto con ustedes uno de esos textos. Fue escrito en la estación de metro La Moneda, sentado en una escalera, en una fecha olvidada.
Al menos me dio otro beso al despedirse, [...]

Tiempo no 1

La verdad es que por estos días tengo tiempo cero para escribir.
Si sirve de dato, he estado haciendo reducciones. Sea lo que sea eso.
El viernes prueba, el lunes prueba, y luego a full con un trabajo remunerado. Sip, hay que ganarse los porotos.

Días raros 14

Hoy es mi segundo día consecutivo en casa, que es algo que no suele ocurrir ni los fines de semana. Me he divertido con el librito de álgebra, he disfrutado de café y galletas, y ví una película por n-ésima vez. Tal vez hoy vea otra o arriende alguna (acepto sugerencias).
Amenizó la tarde de ayer un estudiante—digno alumno de la Universidad Católica— [...]

Perdedor y enfermo 9

Además de ser un perdedor, ahora soy un enfermo.
Hoy día me dolió la cabeza toda la mañana, pero a eso de las tres comenzó a hacerse virtualmente insoportable. Tenía control de cálculo, así que me senté y comencé a escribir casi sin pensar. A los diez minutos estaba sudando mucho, veía medio borroso y comencé [...]

Lágrimas amarillas 8

al bajar de la micro caminé con las manos en los bolsillos y la cabeza gacha. la humedad de la mañana golpeó mi cara, abrió mis ojos y pude ver la gente que se movía sin orden. un auto lujoso salía del hotel a un destino impredecible. volví a mirar el suelo, pues quería hablarle. [...]